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Carolina Mantiñan

Pensar la vida, con las manos.
Esa es mi forma, haciendo.
Es el enlace con todos los mundos.
La creación es afecto y no sabe de encierros ni soledades. Como la araña, invento circuitos para estar mas cerca.


Fernando Qüerio

2020 fue el año de la incertidumbre, no solo en términos materiales, también en términos creativos. Las imágenes se superponen, se amontonan a la manera de posibilidad, una a una en mi cabeza propician únicamente caos, reclaman absoluta atención, todas quieren ser materia, algunas con voluntad desmedida me llegan hasta las manos y allí sucede lo indescriptible.

Y entonces creo que estoy vivo.

Como es producir en tiempos extraordinarios? Algo similar a un exorcismo, a ese de película Gore, en donde yo soy (sin lugar a dudas) la niña poseída, si no fuera por el tapabocas que me oculta no podría disimular la espuma Blanca que me sale por la boca.

Hacer imágenes es la premisa, para no morir definitivo, para no morir siempre.


Azul Cooper

Decidí recibir un ramo de flores que no era para mí.

Son flores que alguien envía a una persona fallecida en plena pandemia. Las flores no tienen destino porque nadie las quiere. No hay lugar para despedir a los muertos en este contexto, menos aún, hay lugar para esas flores.

Sin embargo, yo decido recibirlas. Decido abrir aquel ramo y desmenuzar su belleza. Hago el intento de des-estigmatizar el símbolo para contemplar la belleza de la flor. Las separo, las observo contra el sol, preparo sus recipientes. Todo se vuelve una cadencia de acciones que desempolva mi gesto de despedida.

EL CUARTO | ARGENTINA